domingo, 16 de agosto de 2015

De verdad será independiente de Estados Unidos el Internet?


En estos tiempos, internet se ha vuelto un elemento tan importante de la vida de las personas que, en menos de 20 años en que empezó a ser usado de forma masiva, su acceso está siendo declarado como bien público en algunos países como en Estados Unidos o Europa.
Servicios relativamente simples han evolucionado tan rápidamente gracias al internet para nuestro confort a tan bajo costo que igual de rápido nos adaptamos a los cambios y esperamos ansiosamente nuevas soluciones para nuestra comodidad.
A su vez, estos servicios han cambiado la economía, Couchsurfing y airbnb han afectado la industria hotelera; soundhound y napster entre otros han evolucionado la difusión musical; googlemaps y uber han modificado la forma en que nos movemos; existen toda clase de chats que por medio de varias generaciones han cambiado nuestra forma de comunicarnos y no se diga de las redes sociales. Todos basados en las posibilidades que brinda la comunicación por la red más grande e importante del mundo.
Concebida como una red científica entre universidades y entidades gubernamentales bajo el nombre de ARPANET que eventualmente creció, internet requirió un organismo encargado de su gestión y asignación de las direcciones y dominios de las paginas, primero bajo el gobierno de Estados Unidos, posteriormente bajo una organización sin fines de lucro llamada Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números (ICANN por sus siglas en inglés).

A fin de mes, ICANN dejará de depender en parte de Estados Unidos, ya que a través de un contrato con la Administración Nacional de Informática y Telecomunicaciones de Estados Unidos,  el Gobierno norteamericano controlaba ciertas funciones, y a partir de 2016 ICANN deberá comenzar su nueva operación.
Sin embargo, hay que preguntarse de que otras formas el gobierno de Estados Unidos mantiene el control de las funciones de ICANN. Después de todo, el organismo tiene su sede en California, por lo que opera bajo sus leyes.

A medida que aumenta nuestra dependencia a la conexión en línea, un cierre repentino nos confrontaría con una limitación de movimientos como si de un momento a otro nos en un lugar que habla un idioma distinto.

El dominio de internet es un asunto suficientemente importante para generar guerras. Tan serias serían las consecuencias que los propios Estados Unidos tienen su propio comando dedicado a las tareas cibernéticas.

A pesar de la aparente independencia y neutralidad del internet, de manera cada vez más frecuente los gobiernos buscan emitir regulaciones que buscan atentar contra ellas  y en última instancia provocarían censura y obstáculos para el intercambio de conocimientos.

Ni que decir de las evidencias del espionaje masivo de agencias de inteligencia de varios países a sus ciudadanos y personas de otros países a través de internet. Hechos conocidos solamente por filtraciones en el sitio Wikileaks, lo que le terminaría costando la libertad al creador del portal Julian Assange.

Es correcta la intención de combatir los delitos en internet, ahora es de conocimiento general aspectos como el Deep web que hace prácticamente imposible el rastreo de los usuarios, y que es usado para actividades ilícitas como la venta de drogas o pornografía. Sin embargo, la forma de lograrlo sin poner en riesgo las libertades debe pasar por mecanismos internacionales. Después de todo, internet empieza a ser considerado como un bien público global.

Es por eso que lo que se requiere es que el ICANN sea un organismo multilateral, aún más recomendable sería que se encuentre bajo el marco de la Organización de las Naciones Unidas. Es importante que todos los países busquen que dicho organismo tenga mayor transparencia, representatividad, y rendición de cuentas, tanto los gobiernos como a la sociedad y no solamente en las funciones técnicas como está a punto de ocurrir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario